sábado, 26 de abril de 2014

Cita en ESSALUD

Que después de once meses de matrimonio he terminado yendo al psicólogo. Llegué puntual y me acerqué a la psicóloga. Buenos días es usted la persona que me va a escuchar y dar unos consejos objetivamente utilizando en estos breves minutos todas las herramientas que su carrera le ha dado y cuyas razones la hicieron merecedora de esta pequeña oficina de tres metros cuadrados en el seguro de salud mas venido a menos del país?
Así es joven, pase, usted es un infeliz más del montón que llevo en mis treintaitantos años como psicóloga de esta casa de refugiados y rechazados por la salud, asi que lo que dejes en estos quince minutos me importa una mierda, pero te atenderé porque no me queda otra.

Mire señora, el problema es mi esposa y si no me separo aun es porque quiero quemar toda y absolutamente toda la burocracia de rigor primero. Le contaré algunas joyitas de esa loca para saber si me das permiso de sacar la correa.
(...)

Muy bien mi estimado pisapapel, según me cuentas tu esposa te hace orinar de miedo y no llegas ni a macho menos. A tu matrimonio nosotros los psicólogos lo llamamos teóricamente como matrimonio inmaduro o lo que es lo mismo hasta las huevas. Y mas vale que la próxima vengan juntos para revolcarlos con mi mejor discurso freudiano y maduren en one antes que me jubile o se me caiga la dentadura.

Gracias doctora, ha sido ud muy amable.

sábado, 19 de abril de 2014

No tienes porqué entender...

... algo que no te interesa.

Esto es lo que siempre les digo a los amigos y amigas que rebuznan cuando tratan inútilmente de tomar el tema religioso como tema de sarcasmo.
¿Está bien que el fanatismo desmedido se haya apoderado del mundo? No. Pero la historia misma nos dice que esto siempre existió; entonces si siempre existió blanco entonces siempre existió negro. Siempre habrá uno con quien dialogar tolerantemente sobre Dios y siempre los que te hagan hervir la sangre intentando no quedar como idiotas llegando y usar el sarcasmo cuando no entienden la fe que uno profesa.

Si no entiendes a Dios, no te frustres, nadie lo hará.

sábado, 12 de abril de 2014

Tuna, tunita

El manjar que últimamente me hace soñar despierto es la tuna. Qué rica, sabrosa, deliciosa! me la como ñam!
Averigüé que la tuna es buena para todo, o sea es buena porque nació para serlo. Me encanta sacarle la ropita, primero por arriba y luego por abajo, luego la cobertura alrededor y después adentro, en una. Si encuentro en el refrigerador un kilo de tunas, ese kilo estará en mi barriga en 10 minutos. Y aunque la espinitas desequilibren mi bienestar incrustándose en mis dedos no dejaré de comer tunas. Roja o verde me encantan. Soy un adicto a las tunas.

Desahogo de Abril

Todos los días me da nostalgia de mujer, esa que viene como ola y sumerge y revuelca y no deja respirar al punto de creer que la muerte viene incluída en esta avalancha de  recuerdos y arrepentimientos. Es muy penoso terminar como lo que siempre negaste llegar a ser y peor aun no poder admitirlo con los más cercanos sino con los más lejanos bajo una expectativa de ver la luz donde solo hay oscuridad. Se hace complejo cuanto más se profundiza, a pesar de tener la certeza que cavamos y echamos sobre nosotros lo excavado.
Aaahh!

Maldita máquina del tiempo porque no aterrizas en mi sala aunque sea por error para que me lleves a ese momento tan dulce y tierno donde un hombre de rodillas y una mujer emocionada hasta las lágrimas se comprometían a hacerse daño sin decírselo uno al otro. Llévame a ese momento para agarrarme a golpes con mi otro yo y tirar ese anillo a la basura.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Hoy te dedico... mis mejores pregones!

Hoy domingo por la noche le dije a mi esposa: "...música?" y durante los 2 segundos que demoró su respuesta recordé cuando soltero ponía música en alto y aseaba mi habitación mientras ponía Youtube al máximo, pensando en lo maravilloso de escuchar a Lavoe pregonando con sus lentes ahumados y redondeados, en su letra cargada de vida y corazón que en su momento lo llenaban de entusiasmo para salir al frente y darse por completo a su público que hoy tal vez, algunos extintos, disfrutaron del mejor, el máximo, el único.

Ahora no tengo añoranza, sino satisfacción de haber disfrutado muchísimo de Lavoe, y que no hace falta un momento especial para oírlo, ni una época. Su vigencia aletea en la mente de sus seguidores, como yo, ansiosos de materializar con un movimiento salsero o un suspiro aquella salsa que día a día es necesaria como el pan de cada día.

Puse Lavoe antes que mi esposa dijera: "sí gracias".